Automaton Nebula
Política de privacidad
Esta política dice qué se hace con tus datos y con los de las personas de las que guardas cosas. Las cifras de plazos son las que el servidor aplica de verdad, no una aproximación: están escritas en el código y se pueden comprobar en el panel.
Versión 1.0, en vigor desde el 6 de septiembre de 2026. El texto vinculante es el castellano; las demás lenguas son traducción de cortesía.
Quién responde de tus datos
El responsable del tratamiento es José Luis Sánchez, con NIF 71223690G y domicilio en calle Repullete 100, 23300 Villacarrillo (Jaén), España. No hay delegado de protección de datos designado: no es obligatorio en un proyecto de este tamaño, y contesta la misma persona que lleva el servicio.
Qué datos hay aquí
Cuatro cosas, y ninguna más. Tu correo, que es lo único que hace falta para entrar. El contenido de tu bóveda: los cajones, los hechos que escribes, las conversaciones que archivas y las etiquetas y notas que les pones, incluidos los datos de terceros que decidas meter. Un rastro técnico mínimo: qué herramienta pidió qué cajón y cuándo, sin el texto de lo pedido, más las credenciales de los conectores y dispositivos que autorizas. Y, si pagas, lo justo para saber en qué plan estás: qué plan, cuánto, en qué moneda y cuándo. La tarjeta no pasa por aquí nunca, ni tu nombre ni tu dirección de facturación: eso lo trata Paddle, que es quien cobra.
Lo que no se guarda
La dirección IP no se guarda en ninguna tabla. Se usa en memoria para contar intentos de acceso y frenar la fuerza bruta, y desaparece al reiniciar el servidor. No hay analítica, ni píxeles, ni identificadores de publicidad, ni perfilado. Ningún registro del servidor imprime el texto de un hecho o de una conversación. Y lo que parece un secreto —una clave, una contraseña, un número de tarjeta o de cuenta— se rechaza antes de escribirse, salvo que digas expresamente que no lo es.
Para qué se tratan y con qué base
Para prestar el servicio que contratas, que es la ejecución del contrato: guardar tu bóveda, entregarla a las IA que autorices y mantener tu cuenta. Por interés legítimo, para que el servicio siga en pie: limitar intentos de acceso, evitar abusos y saber qué credencial escribió qué. Y por obligación legal, cuando la haya, para conservar los justificantes de una compra el tiempo que la normativa fiscal exija. No hay tratamiento basado en consentimiento salvo el que tú das al conectar una IA concreta, que puedes retirar revocando esa conexión.
Cuánto tiempo se guarda cada cosa
La bóveda —cajones, hechos, conversaciones, conflictos, alias e importaciones— se guarda hasta que tú la borres, y no caduca sola. El registro de accesos vive noventa días, que cubren un trimestre de trabajo; más allá dejaría de ser un registro y sería un retrato de cómo trabajas. Las claves de reintento, siete días. Los códigos de acceso por correo y los de OAuth, un día después de caducar. Los trabajos de importación terminados, treinta días. Un cliente OAuth registrado que nunca llegó a tener una conexión viva, treinta días. Los apuntes de pago se conservan el tiempo que exige la normativa fiscal. Una escoba automática pasa una vez al día.
Dónde están
En un servidor propio alojado en Alemania, dentro de la Unión Europea, con copia diaria y un simulacro de restauración cada semana. No hay transferencias internacionales por parte del prestador. La única salida de datos fuera de este servidor es la que tú provocas al conectar una IA, y está descrita en el apartado siguiente.
Quién más los toca
Tres encargados mientras no pagas, y se nombran: Hetzner Online GmbH, que aloja el servidor, en Alemania. Cloudflare, que hace de proxy y de defensa delante del dominio y ve el tráfico, no el contenido de la bóveda. Y Resend, que envía el correo con el código de acceso y para eso trata tu dirección. Si pagas hay un cuarto, Paddle, que cobra como vendedor registrado y trata los datos de tu pago; la factura la emite y la conserva él. Nadie más. No hay proveedores de analítica ni de publicidad, porque no hay analítica ni publicidad.
Lo que viaja hacia una IA
Cuando autorizas un conector y esa IA pide tu contexto, sale hacia los servidores de quien presta esa IA esto y nada más: el nombre del cajón, el texto de los hechos vigentes que correspondan con sus fechas de validez, las etiquetas que les hayas puesto, quién puso cada uno —tú o la propia IA— y si está confirmado, los dos textos de un conflicto sin decidir, las notas de sesión que haya, y un identificador y un enlace por hecho para que la IA pueda citarlo y tú puedas corregirlo después. Si además busca en tu archivo de conversaciones, salen el título, la fecha, de qué IA venía y el fragmento que corresponda; y si pide el historial de un hecho o la exportación de un cajón, salen también los textos que ya fueron sustituidos o rechazados. No sale tu correo, ni ninguna credencial, ni el registro de accesos, ni el nombre de tus otras conexiones, ni tus anotaciones privadas. Todo eso queda bajo la política de privacidad de esa IA y no bajo esta. El panel enseña exactamente qué se enviaría antes de enviarlo, y el modo privado corta el guardado en una conexión concreta mientras esté puesto. Un cajón marcado como sensible no sale nunca hacia un conector en la nube: solo lo leen el panel y los dispositivos con credencial propia. Lo que una IA ya recibió está en esa IA, y borrarlo aquí no lo borra allí.
Nada se entrena y nada se vende
Tus datos no entrenan ningún modelo, ni propio ni ajeno, y no se venden ni se ceden para explotación comercial. En este servidor no corre ningún modelo de lenguaje: lo que detecta duplicados, contradicciones y fechas relativas es un clasificador de reglas, sin dependencias y sin llamadas a nadie. Es una decisión de diseño y está escrita en el propio proyecto como límite que no se cruza.
Cookies
Una sola, y es técnica: la que mantiene tu sesión abierta después de entrar con el código. Va marcada como HttpOnly, SameSite Lax y Secure, y desaparece al cerrar sesión. No hay cookies de terceros, ni de análisis, ni de publicidad, y por eso no verás un banner pidiéndote permiso para algo que no se hace.
Datos de terceros que tú guardas
Si en tu bóveda hay datos de tus clientes o de personas de contacto, respecto de esos datos tú decides la finalidad y el prestador actúa como encargado por cuenta tuya, con las obligaciones que eso implica: tratarlos solo para prestarte el servicio, guardar confidencialidad, no subcontratar más allá de los tres encargados nombrados y devolverlos o borrarlos cuando termines. Quien necesite un contrato de encargo firmado aparte puede pedirlo en el correo de abajo.
Seguridad, brechas y cambios
Todo el tráfico va cifrado en tránsito, las credenciales se guardan como resumen y no en claro, y cada conector lleva sus propios permisos con el borrado cerrado por omisión. Si ocurriera una brecha con riesgo para tus derechos, se notificará a la autoridad de control en el plazo legal y a las personas afectadas cuando corresponda. Los cambios de esta política se publican en esta misma página con su fecha, y los que afecten de forma sustancial a cómo se tratan tus datos se avisan por correo antes de aplicarse.
Ejercer tus derechos
Descargar la bóveda y borrar la cuenta se hacen solos desde el panel y son inmediatos, sin escribir a nadie. Para cualquier otra cosa —acceso, rectificación, oposición, limitación— basta el correo de abajo. También puedes reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos si crees que algo no se ha hecho bien.